La permanencia es una utopía para el Córdoba CF. Las páginas de análisis de fútbol pronostican un descenso del club blanquiverde a Segunda B.

Las derrotas consecutivas ante Elche y Lugo les han cerrado de par en par las pocas posibilidades que tenía de volver a consumar el milagro. Además, la última derrota por 0-4 frente al Lugo ha dejado una imagen de desolación que parece no tener solución. Todo es posible en el fútbol y las matemáticas dicen que hay opciones, pero la realidad apunta a que el equipo competirá el próximo curso en la categoría de bronce del fútbol español.

Las posibilidades de salvarse del Córdoba pasan por hacer un final de temporada espectacular. Así lo indica el principal centro de apuestas de fútbol. A ocho jornadas para el final, el equipo está a 11 puntos de la permanencia y con el ”gol-average” perdido con el Lugo, conjunto que marca ahora la zona de salvación. La media de las últimas temporadas y según de acuerdo a la actual disposición clasificatoria, la permanencia estaría en 48 puntos. Si el Córdoba tiene 26, entonces tendría que ganar siete partidos y empatar uno para tener posibilidades de salvarse. No obstante, para poder asegurarlo de forma matemática quizá tendría que sumar los 24 puntos que quedan. Es decir, hacer un pleno al ocho que a día de hoy pocas casas de apuestas se atreven a pronosticarlo .

No saber encontrar soluciones a los problemas de la pasada temporada ha sido el principal factor determinante de la actual situación del conjunto cordobés. El baile de entrenadores ejemplifica la mala campaña del Córdoba. La situación es de película. Sandoval no fue renovado el año pasado pese a salvar al equipo tras una segunda vuelta espectacular en la que remontó 14 puntos para lograr la permanencia. Dos meses después, en plena pretemporada, se alcanzó un acuerdo y Sandoval empezó la temporada. Todo fue en picado. Los resultados no acompañaron y Curro Torres le sustituyó en la banqueta del Arcángel. La mala dinámica se mantuvo y en febrero de este año el Consejo de Administración decidió cambiar de técnico. El encargado de obra el milagro esta vez era Rafa Navarro. Pero no ha sabido dar la vuelta a la situación y el conjunto cordobés es carne de Segunda B.

Un descenso tendría importantes consecuencias económicas para la entidad, que saldría de la protección de la LFP y tendría que buscar ingresos alternativos a los que da la televisión en la categoría de plata. No obstante, la diferencia económica no sería muy grande y las opciones del Córdoba de subir a las primeras de cambio serían bastante altas. El club andaluz ha contado esta temporada en Segunda con un presupuesto de 4 millones, uno de los más bajos de la división. En Segunda B sería mucho menor, posiblemente la mitad. Aunque sería, con diferencia, el club más rico de su grupo.

Un descenso a la categoría de bronce obligaría a una planificación rápida, ya que muchos jugadores saldrían de la plantilla. La comisión deportiva debe estar ya pensando en esta opción y haberse puesto manos a la obra en la confección de la plantilla.

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