OPINIÓN: Pedro Navarro |

A primera vista el titular impacta, lo sé, pero es lo primero que pensé en mi vuelta al Reino… “madre del amor hermoso cómo está el césped” pensé, bueno… pensé y pensamos todos los locos que inundamos cada jornada el Nuevo Arcángel, por un momento me pregunté si en el descanso iban a soltar a la Vaca a ver dónde hacía sus necesidades.

No voy a dedicar el artículo de hoy a lo que todos sabemos ya e incluso a lo que se le va a poner arreglo en los próximos días, pero si extiendo el titular a lo que vivimos el pasado viernes. Caca de la Vaca, siempre lo mismo, la peli se repite… llámenlo como quieran pero es evidente que somos, como se diría en mi barrio “la percha la guantá”. Al poco tiempo de iniciarse el partido, uno de nuestros mejores hombres finge una falta con tanta naturalidad que se disloca el hombro, el árbitro acertadísimo (no sé por qué siempre nos toca el sobrante), decide dar continuidad al juego.

Con un jugador menos suena el primer gol en Cabina, bien Pedro, todo va bien, vamos ganando, jugando mejor que ellos, nada puede torcerse. Pues sí, entre una marabunta de jugadores aparece un testarazo desde fuera del área para poner las tablas en el marcador. ¿Pudo hacer algo más Pawel Ranger?, eso os lo dejo a vosotros, yo confío en este portero porque es el nuestro, al igual que confiaba en Razak la temporada pasada. Aunque la evidencia toma protagonismo no debemos caer en el error de cuestionar a nuestro cancerbero a cada minuto, a cada jugada… véase la parada a bocajarro al inicio de la segunda parte, una de cal y una de arena, sean felices amigos.

Tras una primera parte bastante buena a mi juicio, el Córdoba sale a por el partido, el Lugo se defiende y no tardan en llegar las ocasiones blanquiverdes, tanto es así que nos adelantamos de nuevo en el marcador. De penalti, sí, ¿y qué? Gol de Rodri, el segundo, nuestro ariete titular comienza a ver puerta y eso sí que es positivo créanme.

Juego por bandas, Guille Donoso y Antoñito inconmensurables en la zona diestra, por la zurda Domingo Cisma adaptándose a los nuevos tiempos y Juli… qué decir de Juli que no sepáis ya. El Lugo se viene arriba y antes de que cante un gallo nos encontramos con una remontada visitante, celebración incluida de un ex, ay amigo Joselu qué bien se vive en Córdoba…ánimo. No podía ser, otra vez la misma historia, caca de la vaca, encima José Luis Oltra miraba al banquillo y diría ¿qué hago? Pues nada sacar a Caballero y Piovaccari a ver… qué va a hacer el hombre.

El tiempo se agota, la grada comienza a desfilar hasta que… ¡Penalti!, vaya caca de la vaca pensarían en Lugo. Rodri coge el balón, se dirige a Juli y confía en él para que ejecute. Coloca el esférico, siembra un poco de arroz alrededor del punto de penalti, reza y para dentro. Empate a tres amigos, empate que no sabemos que sabor deja, seguimos invictos pero perdemos los dos primeros puntos en el Reino, y lo que más preocupa, a Pedro Ríos para 4 semanas. Confíen en los nuestros amigos y sonrían, no nos queda otra,  sabemos que será un año complicado, pero la conexión con los que están en el verde, repito, en el verde, es obligada, “por la buena marcha del negocio”.

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