Opinión: Pedro Navarro

Pues uno más, ese es el balance que podemos sacar del partido del sábado, un punto más cerca del objetivo que, viendo el resto de jornada vale su peso en oro.

Es cierto que el equipo salió algo espeso, que el Numancia no iba a poner las cosas fáciles y que nadie esperaba un partido espectacular en un campo rocoso como es el de los Pajaritos. Los de Oltra salieron a verlas venir y más pendientes de guardar que de dar, era el turno de que “bigote Reyes” debutara como titular y, pese a un descuido en el primer tanto local cumplió más tarde con tres buenas acciones que nos fueran traído algún dolor que otro de cabeza. La defensa, ese quebradero de cabeza para Pepe Luichi que cada fin de semana provoca el quiero y no puedo del conjunto blanquiverde, un Pawel semi espectador y todo un resto de equipo intentando que no llegue el peligro a la zaga blanquiverde.

Carlitos Caballero es ya, el conocido por los rivales, impidiendo el juego califal y, tanto Juli como Guille haciendo de todo por encontrar ese juego tan deseado, el de las bandas.
Alejandro Alfaro sigue “pico y pala” buscando su mejor versión y Rodri adaptándose a ser el delantero referencia del equipo, algo incómodo para él, pero es lo que hay.
Si la primera parte fue para los locales, por el gol y poco más, la segunda es de merecido reconocimiento para los nuestros si utilizamos la misma vara de medir. Los de Oltra salieron algo más enchufados, buscando en todo momento enmendar el entuerto y consiguiendo con un simple paso adelante el gol del empate. Gol que vino tras una jugada ensayada, benditos entrenamientos a puerta cerrada si tienen estas consecuencias, de Caro rematando un saque de esquina.
Los cambios poco cambiaron el encuentro, tan solo Bergdich propuso algo diferente, si damos por válido el correr o el “pies pa que te quiero”, el cordobesista sigue demostrando intención, interés y espíritu, aunque una vez más pudo tener en sus botas el segundo y el balón se fue alto.

“Piobecario”, como bien bautizó un fiel oyente de Cordobesismo Radio, poco protagonismo tuvo, dejando en entrever una vez más que es una zona bastante débil del equipo y Borja Domínguez que aún le quedan muchos minutos por delante para dar la imagen que se espera de él, sin prisa pero sin pausa con este.

En definitiva amigos, un punto más en el casillero que nos permite seguir soñando con el retorno a la élite y que nos deja vivos de esta doble salida, el retorno al Reino será el que determine la buena marcha o no del equipo.

Ahora toca paréntesis copero, tiempo para hacer pruebas y ver a los menos habituales, que no sabría decir a ciencia cierta quien son gracias a la corta plantilla blanquiverde.
Sean felices y sigan viviendo en blanquiverde, eso es lo que nos vamos a llevar este año, relajaros y disfrutar de una semana más con la cabeza alta, nadie nos molestará estando ahí arriba y con la preocupación a nivel nacional de “la manga española” de Piqué.

Próxima batalla, Carranza, estadio complicado en la Copa del Rey, el reciente campeón de Europa cayó ahí la pasada temporada.

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