OPINIÓN: Pedro Navarro |

Eso mismo me pregunto yo y muchos de ustedes, ¿y ahora qué? Pues nada, lo siento amigos pero sólo queda esperar porque somos los que somos y estamos los que estamos no hay más.

Es tarde para entrar en debate si se hizo bien o mal el intercambio de cromos, demasiado tarde para echar en falta aquellos 43 goles que marcaron el año pasado tres que ya no están, incluso es tarde para exigir fichajes.

La liga echó a andar y el tren ya no para hasta diciembre, sólo queda cruzar los dedos y creer en que lo del pasado domingo fue un mal sueño, sólo eso, un dichoso mal sueño.

El Alcoraz se antojaba como escenario propicio para un punto de inflexión, un partido que permitiría creer o mirar de reojo.

Arranca el encuentro y los nuestros aún en la banqueta, esta película ya la vi yo, que no Pedro cállate que ya estamos llevando el peso del partido… Minuto 4 primer gol local, defensa débil y Pawel a lo suyo el pobre. Hacemos la intentona de golpear pero los nuestros muy espesos no consiguen acercarse a la portería rival, algo falla, lo intentamos por dentro y no funciona la cosa, también por las bandas, Juli no puede hacerlo todo siempre y a Guille aún le queda mucha mili, como diría mi abuelo. Luso y Edu desbordados, la defensa temblorosa cuando cogía el esférico un tal Samu Saiz que al parecer no jugó al cien por cien por enfermedades varias que padecía el hombre. Menos mal, porque de sus botas vino el segundo, ese si que fue un jarro de agua fría, testarazo lejano y otro Chicharro.

Comienza la segunda parte, Pío por Edu, el nuevo por Cisma y Caballero por Alfaro… más o menos la misma tónica de siempre. Nos venimos un poco arriba, Piovaccari va a todas, Juli a lo suyo, Rodri intenta tocar bola y gol del Huesca.

Tres a cero, partido para olvidar en todos los aspectos y semana por delante para aguantar a más de uno por la calle, sí, me refiero a esos que te piden que les saques entradas y demás.

La cosa no pinta bien amigos, es cierto, primer partido perdido o tercero sin ganar, ya cada uno que vea el vaso como quiera, a mi me gusta lleno y con dos hielos, pero esto no ha hecho nada mas que empezar, debemos creer y sobre todo ser felices que es de lo que se trata. El próximo sábado tenemos otra batalla en el Reino, no nos queda otra que ir a apoyar a los nuestros, no busquen en el fútbol una complicación más en la vida por la que atormentarme y disfruten del espectáculo, eso sí, previo pago para todas las edades. Lo dicho cordobesista, la mente puesta en el sábado y pasando página, lo mismo ganamos, convencemos y podemos decir nosotros ahora eso de ¿y ahora qué? a más de uno que se nos cruza hoy por la calle con la cantinela de siempre.

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